El régimen vuelve a manipular este 24 de febrero
El diario oficial del régimen se sirve del aniversario del comienzo de la 'Guerra Necesaria' en 1895 para engrandecer la actual crisis que vive Cuba.
Hace tres días, el 21 de febrero, el diario Granma publicó un artículo de Elier Ramírez Cañedo —"El 24 de febrero de 1895: otro salto hacia el futuro"— que se ciñe al guion establecido por el oficialismo para el tratamiento de la historia de Cuba.
En su primer párrafo el autor cita, junto al 24 de febrero de 1895, otros cinco acontecimientos que hacen de la fecha "un día especial de simbolismo". Son ellos la entrada a La Habana del general Máximo Gómez (1898), la fundación del Directorio Revolucionario (1956), el inicio de las trasmisiones de Radio Rebelde (1958) y la proclamación de las constituciones de 1976 y 1919. Acontecimientos, casi todos estos, efectuados un 24 de febrero en años posteriores.
"El 28 de abril de 1895, Martí y Gómez firmarían la circular a los jefes mambises llamada 'Política de Guerra', uno de los documentos más trascendentales del periodo en tanto denota el fundamento ético y moral de la Revolución. Fundamento que está también en la raíz de la misma lucha que en el siglo XX encabezara Fidel Castro Ruz, y que explica una de las claves de la resistencia y victoria del proceso cubano frente a los enemigos más poderosos", sostiene el artículo de Granma.
El párrafo anterior pone en evidencia la intención de forzar una similitud donde no existe, con tal de sostener la tesis de la continuidad. El fin velado es validar la "resistencia" y la "supuesta victoria" frente a los enemigos, sin mencionar que la verdadera resistencia radica en la decisión gubernamental de no implementar ninguna medida que conlleve a la pérdida de un poder que nunca ha sometido a verdadero escrutinio.
"La guerra debe ser sinceramente generosa, libre de todo acto de violencia innecesaria contra personas y propiedades, y de toda demostración o indicación de odio al español", rezaba la circular firmada por Martí y por Gómez. Y el proceso revolucionario posterior a 1959 es la negación de esta afirmación. Desde los juicios sumarios en 1959 hasta las condenas de manifestantes pacíficos a prolongadas penas de cárcel, cuya cifra sobrepasa los 1.000 presos políticos.
El artículo de Granma sigue: "Sin duda, la Guerra Necesaria, además de las hazañas militares realizadas por los mambises cubanos fue el hecho cultual más importante del siglo XIX cubano, una revolución de profundo sentido de la justicia, cargado de una eticidad que fungió como cimiento y legitimidad histórica a los jóvenes que protagonizaron la revolución del 30, de la Generación del Centenario que, en 1953, se lanzaron a tomar el cielo por asalto y a rescatar para la patria la dignidad por la cual había luchado y entregado su vida José Martí".
El autor del artículo trata aquí, una vez más, de establecer una relación entre aquella gesta y el actual poder, a la vez que pasa por alto algo inocultable: la situación actual es la negación del propósito de José Martí con la Guerra de Independencia, concebida esta como un medio para arribar a la República "con todos y para el bien de todos". Mientras que la Cuba de hoy carece de las libertades más elementales y en ella se violan sistemáticamente los derechos humanos. La actual es una Cuba excluyente, donde está penalizado el pensamiento, con una economía arruinada e inmersa en una crisis estructural en fase terminal.
"Al realizar su última intervención pública, el 19 de abril de 2016, en el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, lanzó nuevamente una clarinada de espíritu mambí que aún sigue inspirando y movilizando frente a los desafíos que enfrenta el pueblo cubano en la coyuntura actual: 'Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debemos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible'", seguimos leyendo en ese artículo.
Sin embargo, el mayor, prolongado y peligroso desafío que enfrenta el pueblo cubano y la nación es la urgente necesidad de cambios, a lo que hay que sumar el estado de indefensión a que ha sido sometido el pueblo a causa del desmontaje de las instituciones cívicas y la pérdida de las libertades ciudadanos. Los cubanos no están movilizados frente a los desafíos de los que habla el articulista del periódico del régimen, sino ante la sobrevivencia a que han sido arrastrados.
Hoy, en el 131 aniversario del 24 de febrero de 1895, la crisis estructural que debutó en Cuba hace décadas con el sistema totalitario, ajeno a la naturaleza humana, se encuentra en su fase final. Esto es algo reconocido incluso en el XI Pleno del Partido Comunista celebrado en diciembre de 2025, donde se dio a conocer el Producto Interno Bruto retrocedió en el último periodo en más de 4% y la economía estaba semiparalizada. Establecer cualquier continuidad de ese resultado con las gestas independentistas lo único que puede lograr es restarle valor a las mismas.
La guerra que José Martí organizó era un medio para arribar a una república sustentada en las libertades y la dignidad humana, algo totalmente ajeno a lo que hoy existe en Cuba, como lo demuestran las siguientes citas martianas:
"Es rica una nación que cuenta muchos pequeños propietarios. No es rico el pueblo donde hay algunos hombres ricos, sino aquel donde cada uno tiene un poco de riqueza. En economía política y en buen gobierno, distribuir es hacer venturosos".
"La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes. Una nación libre es el resultado de sus pobladores libres […].Quien quiera nación viva, ayude a establecer las cosas de su patria de manera que cada hombre pueda labrarse en un trabajo activo y aplicable una situación personal independiente".
"Todo lo de la patria es propiedad común, y objeto libre e inalienable de la acción y el pensamiento de todo el que haya nacido en Cuba. La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie".
"Para libertar a los cubanos trabajamos, y no para acorralarlos […] ¡cerrémosle el paso a la república que no venga preparada por medios dignos del decoro del hombre, para el bien y la prosperidad de todos los cubanos!".

